No quiero pensarte, ni desearte...
Recordar tu lengua, tu boca...
recorriéndome, desatando mis ganas,
yo... gimiendo, volviéndome loca...
Imaginarme de nuevo en tus sábanas,
tu sexo que me acaricia, me toca
y el torrente que de entre mis piernas emana...
Mataré todas mis ansias...
Porque... no me servirán de nada.
Pasionhada.














